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  • Mª Ángeles Bermejo. Psicóloga

En vacaciones, desconéctate.

Por fin llegan las vacaciones, y la frase más repetida cuando nos despedimos de nuestros compañeros por unas semanas es: ¡Desconecta! Ya, pero ¿lo hacemos?


Si eres de los que pasa su tiempo de ocio pegado al móvil, tablet o portátil, no estás desconectando. La mayoría de nosotros pasamos muchas horas del trabajo frente a un ordenador, incluso cuando no estamos delante de éste, seguimos conectados con el smartphone.


Durante tus vacaciones, olvídate del teléfono de empresa, ni "solo atiendo las urgencias", ni " es solo un minuto", ni " hago esto y lo dejo". Nadie es imprescindible y si tú no estás disponible, no hay problema, alguien hará eso tan urgente. Si no tienes teléfono de empresa, no hables sobre nada relacionado con el trabajo. No preguntes, ni tampoco leas nada relacionado con él. Deja un mensaje de vacaciones para que todo el mundo sepa que no estás disponible.


Y durante tus vacaciones, no cometas el error de desconectar solo del teléfono del trabajo, debes hacerlo también del personal. Desconéctate de la tecnología en general.


Si durante tus horas laborales pasas el día frente a un ordenador, tu cerebro sabe que estás trabajando, así que se pone en modo alerta. ¿Qué pasa si durante las vacaciones seguimos igual de conectados? Aunque sea por motivos no laborales, nuestro cerebro seguirá en modo alerta, pensará que sigues trabajando y no descansará. Para que el cerebro desconecte, debemos dejar de hacer lo que hacemos cada día, debemos cambiar nuestras rutinas.



Si te gusta la lectura lee, pero en formato papel; libros, revistas o periódicos. Si no te llaman mucho los libros, busca cualquier entretenimiento que no sea tecnológico, eso te ayudará a desconectar. Camina, queda con amigos, haz deporte, vete a la playa, a la piscina, a la montaña, haz puzles, sudokus, pasatiempos, dibuja, escucha música…. en fin, lo que a ti te apetezca, pero en modo analógico.


Además de no descansar, estar todo el día “enganchados” al móvil tiene una larga lista de inconvenientes:


Rigidez en las manos y dedos

Aunque suene extraño, cada vez utilizamos menos el móvil para hablar. Enviamos Whatsapp, correos electrónicos, jugamos, navegamos en redes sociales y durante todo este tiempo, estamos utilizando las manos. La consecuencia: dolor e inflamación de las articulaciones de los dedos, manos y muñecas, hormigueo y tendinitis.


Dolor de cuello

Hay dos motivos que causan el dolor de cuello y espalda, uno es la postura forzada de estar con el cuello doblado mirando el móvil. El otro, es la falta de actividad física. Estar horas tirados en el sofá con el móvil sin movernos, provoca debilidad y pérdida de la musculatura.


Cefaleas

Los dolores de cabeza están provocados por inclinarla para mirar el móvil, los nervios se inflaman y esto genera dolores de cabeza a modo de pinchazos. La postura forzada también puede provocar presión en los oídos y los globos oculares. También se puede tener sensación de mareo


Aumento del estrés

El sonido del teléfono, llamadas, alertas, mensajes, recordatorios… Sí, tanto sonido aumenta nuestros niveles de estrés, pero ¿Qué pasa si lo silenciamos, reducimos el nivel de estrés? Pues lamentablemente no. Entonces nos pasamos el día mirando el móvil a ver si nos ha entrado esa llamada, ese mensaje o esa notificación.

El nivel de estrés está directamente relacionado con el efecto que provoca estar continuamente pendientes del móvil. Se produce un incremento de la irritabilidad de nuestro sistema nervioso generándonos ansiedad, déficit de atención y aumento del estrés.


Insomnio

El estrés del que acabamos de hablar es una de las principales causas del insomnio. La ansiedad que nos causa estar conectados todo el día, dificulta la conciliación del sueño.

Pero no solo eso, si no has cogido el móvil en todo el día, no lo cojas a la hora de irte a dormir, ni siquiera para ver la hora. Varias investigaciones ya nos advierten de los peligros de utilizar el móvil antes de acostarnos. Utilizar el teléfono en la cama hará que disminuya tu calidad del sueño. La luz de la pantalla activa los receptores que le dicen a tu cerebro que aún es de día y que tienes que seguir despierto.

Si padeces insomnio, serás muy poco productivo, estarás irritado, no podrás concentrarte, padecerás somnolencia y falta de concentración. Todo ello, por no haber descansado durante la noche.


Aumenta el riesgo de enfermedades en su sistema inmune

A diario estamos rodeados de virus y bacterias. Los gérmenes viven en todas partes, en el aire en los alimentos, las plantas, los animales y en casi todas las superficies. La manipulación constante de nuestro móvil hace que estemos en contacto continuo con gérmenes. La mayoría no nos harán daño, pero hay otros que sí, provocando diarreas, gastroenteritis, infecciones urinarias y muchos más. La mayoría de estos gérmenes se encuentran en los baños. ¿Cuánta gente crees que entra al baño con su móvil? Mucha.


Dificultad para respirar

Puede que suene un poco extraño. ¿Qué tiene que ver el uso del móvil con la respiración? Pues volvemos a la causa estrella. La postura. Una postura inadecuada puede provocarnos sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar con normalidad a causa de la pérdida de capacidad del volumen pulmonar por el cierre del tórax.


Problemas de vista

Ojo seco. Es una alteración en la producción de lágrimas que causa irritación y picazón ocular, y repercute en la calidad de la lágrima.

Fatiga ocular. Si tenemos fatiga ocular podemos tener visión borrosa y también dolor de cabeza.

Problemas de enfocar o fijar en exceso la vista. Estos problemas pueden acabar en patologías como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo.

Estas patologías no son exclusivas del teléfono móvil, sino de todos los dispositivos, pero es cierto que las pantallas de los teléfonos son más pequeñas, por lo que el esfuerzo visual es mayor.


Según diferentes estudios, el tiempo que los españoles dedicamos al móvil oscila entre las 3 o 4 horas diarias. Es decir, la cuarta parte del tiempo que estamos despiertos, la dedicamos a nuestro teléfono, aunque los expertos nos aconsejan que no deberíamos estar más de una hora.


Con todo lo que acabas de leer, ¿Quieres pasar tus vacaciones conectado al móvil?


Necesitamos relajarnos, disfrutar de nuestro tiempo libre, hacer esas cosas que el resto del año no podemos hacer. Las vacaciones son necesarias para descansar, sólo de esta manera podremos ser productivos cuando volvamos al trabajo y no volver con la sensación de estar más cansados que cuando nos fuimos.


Reduce las horas frente a tu móvil de forma general, y durante las vacaciones, desconecta de las tecnologías.


Felices vacaciones.

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